viernes, 10 de febrero de 2012


A estas alturas de la vida no hace falta que me digan las cosas dos veces...

lunes, 3 de octubre de 2011

Mujer que reinvindica lo que le gusta busca...

Me he vuelto vaga, sí, con las cuatro letras, en tema de lectura me he pasado a la "sit-comedy", a la lectura ligera que me ofrecen las revistas de moda y/o revistas para mujeres (a falta de un buen libro que no termina de llegar, algo hay que hacer además de leerte la composición alimenticia de cualquier caja de cereales y folletos de supermercados).

Y es que estas revistas me hablan de lo que quiero escuchar, moda, música, viajes, arte, sexo...Este fin de semana leí un debate titulado "¿Qué pasa cuando ella es mayor que él?", dicho así, crudamente, me echa para atrás hasta mí, y el caso es que no decía gran cosa, pero hubo una frase que llamó mi atención porque la suscribo totalmente (incluso suelo subrayar las frases). Dice así: "Las mujeres llegamos a una edad donde nos dejamos de limitaciones y empezamos a reinvindicar lo que nos gusta". Y sí, esa edad comienza a los treinta y tantos para llegar a su climax en los cuarenta y tantos. Yo lo estoy viviendo, sin ir más lejos. Cuando te ves económicamente independiente, cuando has tenido hijos (no es obligatorio pero creedme que los hijos te hacen ser más madura y responsable a base de tortas) y te demuestras a tí misma que puedes tirar del carro tu sola (ojo qué duro es ésto), cuando te ves segura por dentro y por fuera......ya no te andas con chiquitas, las mujeres demandamos lo que queremos, y lo queremos ya.

"Cougars" con sus "toyboys" que cada vez son más numerosas, mujeres a las que les atrae la actitud positiva y optimista de los hombres más jóvenes, por encima de la atracción física y que nos dejan ver la otra cara de la moneda, hombres cuarentones con hijos que se ven buscando jovencitas que podrían ser sus hijas. Creo positivamente que las mujeres tenemos las de ganar, creo que sabemos salir adelante y rehacer nuestras vidas sin la necesidad acuciante de encontrar otra rama a la que saltar para no reconocer que te has quedado en el aire, o lo que es mucho peor, no sabes estar sin tener a alguien al que agarrarte.

Y esto lo escribo hoy cuando llevo todo el día tirando del carro de mi trabajo, nuestros hijos, nuestra casa, y mi vida......y porque llevo todo el día tirando del carro de mi trabajo, nuestros hijos, nuestra casa y mi vida.....

martes, 30 de agosto de 2011

H2O, la fórmula de la vida, capaz de despejar la mente y dejarte absorta en tus pensamientos...."¿qué piensas?" (me pregunta)...."nada" (respondo), no por no decirle lo que pienso, sino para que me deje seguir haciéndolo (pensar y no hablar), ahora que el pensamiento fluye no quiero interrumpirlo. No espero que se me ocurra nada brillante, pero me divierte ver qué conexiones cerebrales sigue mi mente y hacia dónde deriva.

Y es que el agua es capaz de hacer que no pensemos en nada....o que lo hagamos en chorradas como ésta.

lunes, 13 de junio de 2011

La petición

"El orden de los factores no altera el producto". Falso cuando uno de los factores es el tiempo. El tiempo separa más que la distancia. El tiempo hace que no se esté en un mismo "ahora", que se rompa el ritmo, te abduce a otra dimensión que no puedes traspasar.

Últimamente he abierto mis sentidos, he visto, he leído, y me he dado cuenta de que en mí no vale más una imagen que 1.000 palabras, vale más una frase que se ha quedado en mi cabeza repitiéndose como un mantra "Déjame tenerlo"....eso viniendo de una persona esquiva tiene más connotaciones de las que puede parecer. Suelta entre otras frases ha hecho que todo se borre y solo quede ella...¿cómo una súplica? No lo creo. ¿una imposición? Tampoco. Una simple petición que no es tan simple.

lunes, 30 de mayo de 2011

¿Qué hace usted para ser feliz?

Según el psicólogo Javier Urra:
1.- Entender que la vida es limitada. Si fuéramos siempre felices no sabríamos que lo somos, y no lo seríamos.
2.- No pedir a la vida más de lo que me puede dar.
3.- Intentar dar a los demás, al entorno, tanto o más de lo que quiero recibir.
4.- Aprovechar los pequeños momentos y, cuando estoy siendo feliz, ser consciente de ello.
5.- Saber que lo que importa no es el yo sino el tú o, en tal caso, el nosotros.
6.- Relativizar los problemas, escalonarlos.
7.- Ponerle mucho humor.
8.- Ser autocrítico.
9.- Intentar ser simpático, agradable.
10.- Conocer a gente nueva y aprender qué siente, qué piensa.

¡Qué fácil es escribirlo! (y más aún copiarlo), pero ¿realmente somos felices? La mayoría de los españoles contesta sí ante esa pregunta, y una misma se mete en ese saco añadiendo la coletilla de "unas veces más que otras". Lo que está claro es que nosotros mismos nos creamos nuestra propia infelicidad, si lo que nos dicen nos afecta más o menos, si nos exigimos demasiado (hay que estar perfecta físciamente y tener éxito en la vida), si nos volvemos pasivos sin fijarnos metas, etc... Y yo me pregunto ¿ésto no es genético también? Quiero decir, todos conocemos gente que inspira paz cuando hablas con ella, gente que está siempre alegre y se toma la vida con buen humor, pero que siempre ha sido así......y otra gente que tiende a ver el vaso medio vacio lo mire como lo mire.

Como todo en la vida, hay que querer ser feliz para serlo. Si muchas veces no lo somos es porque irradiamos negatividad, y eso es lo que recibimos.....y os lo dice una que:

1.- Quiere vivir etérnamente en el país de la golosina.
2.- Cree firmemente que siempre se puede ir a más y no se conforma.
3.- Da mucho a los demás, pero a la que también le gusta recibir (aunque no sea en la misma medida).
4.- No se acuerda cuando está siendo feliz (el alzheimer es lo que tiene....)
5.- Es egoísta aunque no quiera reconocerlo.
6.- Eso de relativizar se queda en la Teoría. Todo es un trauma si a quien le afecta es a la que escribe.
7.- Se ríe de un cuadro menos de sí misma.
8.- Es demasiada autocrítica y así le va....(a la dieta me remito).
9.- Intenta ser simpática y agradable, pero se le nota demasiado cuando alguien no le cae bien.
10.- Éste es el único punto que cumple (conocer gente nueva y aprender qué siente, qué piensa)....siempre y cuando no invadan su espacio vital, claro.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Amores de calidad

Entre pincho de tortilla y zurito, sola en la barra de un bar, esta mañana he leído un artículo de una revista escrito por Edurne Uriarte, que directamente he arrancado y metido al bolso porque me ha llamado la atención.

Se titula "Amores de calidad" y dice lo siguiente:

"Me gustaría creer que la inteligencia emocional se puede educar y desarrollar, que no estamos irremisiblemente condenados a ser víctimas de nuestras emociones y de nuestros impulsos, de las emociones mal encaminadas y de los impulsos equivocados, claro está. Especialmente en el amor, ese sentimiento en el que tan poco lugar dejamos a la razón, a la reflexión, a la inteligencia; ése que nos hace más felices pero también más desdichados. Como si todo estuviera sujeto al destino y no a nuestra voluntad. O a nuestra inteligencia emocional.

¿Por qué no educar para el amor? Para la felicidad, para el equilibrio, para el amor de calidad. Algo que los adultos escarmentados con nuestros propios errores intentamos transmitir a nuestros hijos, con la faltal resignación de que probablemente deberán cometer sus propios errores para entender lo que les decimos. Y que la suerte, la casualidad, las caprichosas e incontrolables emociones decidirán su bienestar. Rendidos de antemano a las tiranías del amor, para ellos y para nosotros. Paralizados, al fin y al cabo, por otro tipo de educación, aquélla que nos ha enseñado que los sentimientos no se pueden gobernar por mucho daño que nos causen."

Y yo me pregunto ¿realmente se puede enseñar a controlar los sentimientos sin reprimirlos? ¿qué haces cuando te sale de dentro decirle a alquien "Te quiero" o "Qué bonito eres" porque así lo estás sintiendo? ¿hay que callarse?....No.

Con la poca o mucha inteligencia emocional que tenga, pienso educar a mis hijos en la libertad de sentimientos, aunque sepa que algunos de ellos les duelan, pero que no dejen de experimentar solo por el miedo a sentirse heridos. Como decía mi abuela, de todo se aprende.

miércoles, 23 de febrero de 2011

Blanco nocturno (Ricardo Piglia)

Primera novela que leo de Ricardo Piglia y me ha gustado. Al principio estaba expectante, por momentos decepcionada, pero segun transcurre la historia y aparece Emilio Renzi (por lo visto tradicional personaje de Piglia; como no he leído otra de sus obras no lo puedo constatar) el relato va cogiendo fuerza y Piglia se desinhibe. Nos muestra sus sentimientos y pensamientos escondido tras ese personaje con una fuerza y una manera de escribir y describir deliciosa.

Es un libro que va de menos a más, de los que se leen lento, a capítulo por noche, cada vez más denso pero mejor, de los que no te enganchan pero te dejan la sensación de haber leído un buen trabajo.

Hay un personaje, Sofía, una de las hermanas gemelas Belladona, que en una conversación con Renzi habla de su madre y su pasión por la lectura (pag. 251). Me gustó ese párrafo que dice así:

"_Mi madre dice que leer es pensar - dijo Sofía -. No es que leemos y luego pensamos, sino que pensamos algo y lo leemos en un libro que parece escrito por nosotros pero que no ha sido escrito por nosotros, sino que alguien en otro país, en otro lugar, en el pasado, lo ha escrito como un pensamiento todavía no pensado, hasta que por azar, siempre por azar, descubrimos el libro donde está claramente expresado lo que habíamos estado, confusamente, no pensado aun por nosotros. No todos los libros, desde luego, sino ciertos libros que parecen objetos de nuestro pensamiento y nos están destinados. Un libro para cada uno de nosotros. Hace falta, para encontrarlo, una serie de acontecimientos encadenados accidentalmente para que al final uno vea la luz que, sin saber, está buscando."

miércoles, 16 de febrero de 2011

Reflexiones en voz alta

"El sexo es la manera que la naturaleza tiene de engañarnos para perpetuar la especie", no es exácta la cita y no me acuerdo quién la dijo pero no puedo estar más de acuerdo.

Cuando éramos adolescentes nos incidían en que usásemos condón para no quedarnos embarazadas/os porque pensaban que a esa edad no estábamos preparados para tener hijos (sin hablar de las enfermedades de transmisión sexual)....pero ¿a qué edad se está preparado para tener hijos?, ¿a los 20, 30, 40...? ¿por qué nunca nos hablaron de lo dificil que es criarlos? ¿por qué nunca nos dijeron que los hijos, en ciertos momentos, desunen más que unen una pareja?.

Mañana tenemos exámen de Ciencias, digo tenemos porque desde que Marcos tiene exámenes estudiamos los dos..... Y aquí estamos los humanos (vivíparos, vertebrados y omnívoros) perpetuando la especie.....menos mal que nosotros sí disfrutamos con la reproducción.

lunes, 24 de enero de 2011

Los detectives salvajes (Roberto Bolaño)

He tardado más de un año y tres meses en leer esta novela, no porque no me gustase, sino por todo lo contrario.

Hace más o menos ese tiempo, un poco menos, un amigo me recomendó otro libro citándole como "su libro". Nunca había oído que alguien considerase un libro como suyo, sí con las canciones ("esta es nuestra canción"...cuántas veces lo habremos oído y/o dicho), pero no con un libro....y me gustó, siempre hay una historia detrás que hace que uno lo considere como suyo.

Mi historia con "Los detectives salvajes" comenzó el 10 de octubre de 2009, no pasaba por una buena época, siempre con el ánimo decaído, dándole vueltas a la cabeza por nimiedades, irascible.....en una palabra, rara. Ese sábado por la mañana llevé a la niña a natación (una excusa para estar sola), hacía frío y entré en la librería (hago un alto en el camino para explicar ese artículo "la", hay más de una en Logroño, pero yo siempre acabo en la misma). Después de deambular por las estanterías y ojear alguno, ví que uno de los libreros me miraba y me acerqué para pedirle que me recomendara uno. Le comenté el tipo de libros que suelo leer, ya no me acuerdo cuales cité, y vino con éste. Recuerdo que me dijo que empezara con "Los detectives salvajes", como dando por sentado que seguiría con más del mismo autor.

Efectivamente dió en el clavo. Este libro me ha atraído desde el principio, me ha ido haciendo un ovillo como una araña con su presa, despacio, lento. No es un libro que se lea fácil, al contrario, es duro, arduo, con multitud de personajes a cada cual más raro, con su propia forma de hablar y su vocabulario, la mayoría de la veces desconocidos para mí ya que son centroamericanos o sudamericanos con expresiones, palabras y verbos diferentes a los nuestros.

Le he sido infiel multitud de veces, lo dejaba en la mesilla y leía otro, otros, muchos, pero siempre volvía a él. Realmente quería y no quería que se acabase....como cuando te pica y te rascas y te duele, pero sientes placer y no dejas de arrascarte....mi relación con este libro ha sido así. El mejor libro que he leído nunca, el libro que soy capaz de regalar el día de mi cumple. Mi libro. En el año 2007, el diario The New York Times la consideró como una de las diez novelas editadas en inglés más importantes de ese año; lo mismo hizo el diario Los Angeles Times, y The Washington Post la ubicó en el cuarto lugar de su lista. El diario chino Beijing News situó a "Los detectives salvajes" entre los 100 textos que hay que leer antes de morir.

Este año mi madre me preguntó que qué quería como regalo de cumpleaños. Solo pude decir 2666

miércoles, 12 de enero de 2011

La cena (Herman Koch)

"Ya lo he leído, no te importará, no?" Me dijo mi madre aludiendo al libro que me dejaría debajo de la servilleta en la cena de Nochebuena (costumbre familiar). "Claro que no, ama, cómo me va a importar!" le dije, "Es que quiero que lo leas para que veas hasta qué punto los padres hacemos cosas por los hijos. Yo me lo he leído en un día, te atrapa desde el principio"....Bueno, pensé, no es que tengamos los mismos gustos literarios mi madre y yo, pero por una madre una es capaz de todo. Así que una vez más aparqué a "Los detectives salvajes" de Roberto Bolaño para leerlo (total iba a ser un día....ingenua de mí).

El libro está basado en un hecho real, el homicidio en un cajero automático de una indigente a manos de dos adolescentes en BCN. El autor lo ha ambientado en Amsterdam y todo discurre alrededor de una mesa, durante una cena a la que asisten los padres de ambos primos (autores del delito).

El argumento tenía muy buena pinta, los capítulos eran cortos y ralatados con cierta ironía....vamos que se podía leer bien y rápido....si no fuera por el excesivo empeño del autor en fijarse en los detalles (he de decir que a mí me gusta cuidar los detalles, pero no hasta el punto de describir cómo el dedo meñique del maître sobrevuela cada plato, con su respectivo detalle de los ingredientes que los componen, su origen y procedencia y la madre que lo parió). Y yo desesperada.

Hay veces que los libros me ponen de mal humor, sobre todo cuando no me gustan pero sé que no puedo dejar uno sin terminar (problema mío), éste ha sido uno de ellos, sin llegar a los límites de "La última lección" (Randy Pauch) que aun describíendome sus últimos días de cáncer, me creó tan mala uva (por no decir mala hostia) que aun lo recuerdo y me pongo mala.

Pero no voy a hacer como Herman Koch y no me voy a ir por las ramas a la hora de comentar lo mejor del libro, su temática, ¿qué haríamos (los que tenemos hijos sobre todo) si nuestro hijo de 15 años acaba cometiendo un delito inintencionadamente que podría llevarle a un correccional de menores, aun sabiendo que ni la policía ni nadie lo puede identificar? ¿lo delataríamos? ¿podríamos vivir sabiendo la injusticia que ha cometido? ¿hasta dónde llegamos los padres por justificar a nuestros hijos o por protegerles?

Por mi parte la respuesta es clara, no justificaría su delito, pero no le destrozaría la vida delatándole. Creo que el instinto de protección está por encima de cualqueier valor (social o personal), por lo menos en mi caso (como diría Belén Esteban, "Yo por mi hijo/a MA-TO").

Bromas a parte, no os recomiendo su lectura, hay libros mucho más interesantes que éste.....y voy a ver si termino "Los detectives salvajes" que llevo ya más de un año con él (aunque este libro es un caso aparte).

lunes, 3 de enero de 2011

Una vez al año no hace daño....baby

Bueno, bueno, querido amigo, si has llegado hasta aquí es porque te has sentido atraido o bien por la foto o bien por el título (ambas dos con una clara connotación erótica), y es que últimamente me estoy dando cuenta de que por mucho que escriba sobre libros en este blog y enlace al facebook, no le interesa a nadie (y lo entiendo, no a todo el mundo le tiene que gustar la lectura y menos el tipo de libros que una lee), pero basta con que ponga una foto "sensual" aun con un comentario trivial para que la gente pulse el Like it o haga comentarios (cosa que agradezco y que me hace pensar al mismo tiempo).

Y es que nos gusta el sexo más que a un tonto un lápiz, y digo "nos" para incluirme aun sabiendo que personalmente no pienso mucho en ello, lo que no significa que no lo practique o que no le de importancia, pero la verdad es que no lo tengo siempre en mente.

Atención que voy a decir una generalidad (perdón por ello), sinceramente pienso que para los hombres el sexo es algo más físico que para las mujeres, y me explico, creo que ellos lo tienen siempre en la cabeza, que de alguna manera tienen conectado el cerebro con el pene y se guían más por los impulsos que nosotras, para las que el sexo tiene más connotaciones emocionales. ¿De qué sirve follar sin un beso ni un abrazo? ¿Solo para descargar adrenalina? Genial!!! no digo yo que no, pero entonces el sexo se queda vacío, hueco, sin consecuencias...que no está mal si uno es consciente de ello o es lo que busca.

Puede que el hecho de subir fotos "sensuales" lleve implícito un deseo interno o una carencia....bufff!!! chorradas!!!! Creo que tanto ver la serie "In treatment" donde un psicoterapeuta analiza a cinco personajes me está influyendo demasiado....voy a seguir subiendo críticas de libros y fotos sensuales ¿no te parece?.

sábado, 1 de enero de 2011

Los perros negros (Ian McEwan)

O cómo leerse un libro solo porque te guste el título y la foto de portada (además de que a tu madre le guste cómo escribe el autor.....cosa que me trendría que haber disuadido de hacerlo).

La lectura de este tipo de libros solo sirve para darte cuenta de cuándo tienes uno realmente bueno en las manos. Éste no es el caso.

domingo, 5 de diciembre de 2010

El Paseo - Federico Moccia

Quedamos en la librería, le dije, y me puse a esperar recorriendo las estanterías. Pensé que me había equivocado, le había comprado este libro por su cumple y he acabado leyéndolo yo primero (es corto, se lee rápido). Me dí cuenta de que la memoria me había fallado, confundí Federico Moccia con Paolo Giordano, del primero me había leído un libro horrible (A tres metros sobre el cielo), libro que sin embargo regalé a la hija adolescente de una prima; del segundo un libro que me llegó al alma y que recomiendo encarecidamente (La soledad de los números primos).

Ahora que lo he leído sé que he acertado, no se parece en nada al libro que tenía como referencia de este autor, y me alegro. Está escrito desde el corazón y eso dice mucho. Habla de un paseo que Federico se imagina que disfruta con su padre (ya fallecido), y sé que le gustará por eso, por todo lo que le dice a su padre y que le gustaría haberle dicho.

"Ahora me observa serio, con una sonrisa disgustada pero sereno. Y yo permanezco en silencio por unos instantes. Después, decido abrirme, hablarle.
- Me siento traicionado por la vida. No debería transcurrir así. No sin darme el tiempo que necesito..., para tí, para mí, para poder seguir hablándote...
Él sonríe y me apoya una mano en el hombro.
-¿Qué más querías decirme? No siempre es preciso hablar para decir algo. Y tú me has dicho muchas cosas...
- Sí, lo sé. Pero me gustaría no tener dudas."

sábado, 27 de noviembre de 2010

El Ruletista - Mircea Cartarescu

La suerte existe, y no solo lo digo porque en el relato que acabo de leer sea un personaje más, siempre ausente, sino porque he tenido la suerte de encontrarlo, al azar, y de leerlo. Ha sido como un viaje corto (62 páginas) a las profundidades de Rumanía, solo para poder mirar por unos momentos a través de una ventana y sentirte conmovida por lo que ves.

"Prohibido durante años en Rumanía por lo explícito de su argumento, El Ruletista constituye unos de los más brillantes hitos narrativos de la reciente literatura europea. Esta pieza, tran breve como intensa, narra la improbable historia de un hombre al que nunca le ha sonreído la suerte, un desarraigado que sorprendentemente hace fortuna participando en letales sesiones de ruleta rusa. Multitudes enfervorecidas, presas del morbo, guardan cola para participar en las ceremonias de muerte y redención en que se convierten sus apariciones, y que dan paso a la histeria colectiva. Un escritor moribundo que conoció al Ruletista en su juventud intenta explicar cómo ese hombre insulso termina convirtiéndose en alguien inmortal y aparentemente inexpugnable, cuando en realidad en él solo anida el más desesperado espíritu de la autodestrucción".

Un libro que os recomiendo comprar (9,5 €), creo que es de los que se relee con el tiempo. Corto pero intenso.

domingo, 21 de noviembre de 2010

La impresión que doy

Hace poco una persona me dijo que viendo mi perfil en facebook se desprendía que estaba más salida que el pico de una plancha, a lo que añadió que también visto de una manera provocativa. ¿En serio doy esa impresión? Le contesté. Nada más lejos de mi intención, pero parece ser que ese comentario cayó en mi cerebro que debe de estar hueco porque ha hecho eco y no hace más que repetirse. ¿En serio doy esa impresión?. Debe de ser por las fotos "eróticas", yo prefiero pensar que son sensuales, que subo a menudo. Así que como soy medio borrega he empezado a plasmar pensamientos más profundos en el face. De la otra mitad, lo siento amigo, pero no puedo cambiar mi forma de vestir, me siento cómoda así y eso está por encima de todo.

De todos modos, él me ve así, pero otras personas me ven diferente. Sin ir más lejos esta semana me han vuelto a recordar que soy una viejuna, que ya no salgo....mmmm, pienso, una viejuna que se viste de manera provocativa y que está más salida que el pico de una plancha....madre mía!!! Cómo remonto yo esto!!

Y en esto estaba yo pensando cuando me estaba maquillando esta mañana (creo que el hecho de estar enfrente del espejo y mirarme fijamente ha ayudado un poco), cuando he ido hilando pensamientos y me he dado cuenta de que cuando los niños son pequeños nos empeñamos en que se integren en el grupo, que jueguen con otros niños e imiten sus comportamientos, para luego en la adolescencia pretender que hagan todo lo contrario, que sepan diferenciarse del grupo y no hacer lo que hacen los demás, que no sean borregos....¿Cómo si toda la vida les hemos enseñado lo contrario?

No creas amigo que tu impresión sobre mi ha caído en saco roto, me gusta que me digan lo que piensan de mí a la cara, aunque no se corresponda con la realidad. Y para celebrarlo voy a subir al post una bonita foto nada provocativa ;)

sábado, 20 de noviembre de 2010

2' vs 2h

No más 2'!!!!

sábado, 13 de noviembre de 2010

Y solo iba a por una piedra

Salgo sola a comprar una piedra para las tortugas. Camino callada y abro mis oidos, me divierto enlazando conversaciones. Llego a la tienda, un chiguagua cuesta lo mismo que un portátil (ando mirando uno, el viejo me ha petado), - que vida más relativa -, vuelvo a casa cruzando un parking, tres coches me paran para preguntar lo mismo ¿vas a sacar el coche? (No. Parece ser que solo se puede caminar por un parking si vas a coger o dejar el coche).

Atravieso el Parque del Ebro, ni un alma, y enfilo la Pasarela. Se acerca un grupo de hombres desperdigado, es una despedida, los tres primeros me dicen que los dos siguientes son los peligrosos. Los dos siguientes vienen con pegatina en la frente y oliendo a alcohol que te mueres. Paso de ellos. Todavía queda uno, los otros cinco le jalean para que me diga algo "Oooooscar" (qué horror!!), viene distraido con el móvil en la mano y me dice "Estoy mandando un mensaje a la mujer....le voy a decir que estoy con una chica guapa" (por favor, si ni siquiera me he parado, ni les he dicho nada,.....¿qué les pasa a los hombres?.... Señores de Central Lechera Asturiana, extiendan el uso del bromuro).

Por fin llego a casa. Vaya caminito.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

El poeta y la mujer imperfecta

Érase una vez un poeta que quiso ser soldado. Esculpió su cuerpo y mente en busca de la perfección y se creó, a base de tiempo, una coraza hecha de radicalidad y dureza que le protegía del resto.

Un buen día el poeta se topó con una mujer imperfecta. Se sintió vulnerable porque esa mujer, que no entraba en sus esquemas, le miraba como si pudiera verle por dentro. No había coraza suficientemente gruesa para no ver su alma de poeta.

Huyó sintiéndose herido, sabiendo que la mujer imperfecta le había reconocido.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Los otros

"Hoy me he encontrado con una tipa bastante idiota. No es la primera vez, me he encontrado con idiotas en unas cuantas ocasiones a lo largo de mi vida, pero esta me ha tocado las narices especialmente. Y lo ha hecho porque he reconocido un tipo de comportamiento que tengo bastante localizado. Se trata de la estrategia que llevan a cabo las personas extremadamente inseguras. Esta ella con dos tipos y llego yo a saludar a uno de ellos. Entonces, ella me clava los ojos en cada tramo de mi cuerpo, se pone la mano tapando su boca y le habla al oído al tercero en cuestión mientras yo hablo con el primero en cuestión. Acto seguido, ambos sueltan una carcajada y ella vuelve a mirarme. No quiero ser mal pensada, pero me da que se ha reído de mí. También puede ser que se haya acordado de un gran chiste justo en ese momento, pero ya lo dudo.

¿Cómo solucionar mi inseguridad? Haciendo que sea otro el que se sienta inseguro. ¿Cómo solucionar mi culpabilidad? Haciendo que sea el otro el que se sienta culpable. ¿Cómo solucionar mi mala leche? Es de libro, pero lo peor de todo es que le ha salido bien. Yo, inmediatamente, me he sentido muy vulnerable. Y no era tanto que me importara qué decía exáctamente de mí, sino tener cerca a alguien que te salpica con sus miserias en vez de solucionarlas. Pero bueno, no pretendo utilizar este espacio para poner a parir a esta idiota, insegura, acomplejada y arrogante, no, Dios me libre de dedicarme a insultar a los imbéciles. Es fácil buscar la complicidad de tu entorno para ponerte por encima de quien te provoca inseguridad (que es exáctamente lo que estoy haciendo yo ahora). Incluso existen relaciones basadas justo en esto. Yo te apoyo en tus mezquindades a cambio de que tú me apoyes en las mías. Son relaciones infantiles, adolescentes, no adultas. De hecho, muchas de estas inseguridades vienen arrastradas desde la infancia. La niña más insegura de mi clase aprovechaba cualquier ocasión para reírse de mí delante de mis compañeros. ¡Pero es que teníamos 10 años!

Quizá por este tipo de memorias traumáticas, a mí una de las cosas que más miedo me da en el mundo son los demás (la otra cosa soy yo misma). ¿Por qué nos tenemos miedo? Tenemos miedo a que nos descubran; a que nos desmonten el personaje que tanto nos ha costado construir. Tenemos miedo al rechazo; a quedarnos solos. Y tenemos miedo a que nos transformen en actitudes que en el fondo no queremos cambiar. Vivimos como si fueran los otros los que deciden si valemos la pena, los que deciden cómo somos o quiénes somos. Y esto sólo te puede ocurrir si tú mismo no sabes quién eres. ¿Pero quién lo sabe? ¿Quién tiene estas certezas sobre sí mismo? Probablemente todos las tengamos; puede que estemos tan distrídos en nuestra realidad aparente, que la realidad esencial permanezca dormida mientras no intentemos despertarla. Hasta entonces, nos sentiremos amenazados por los demás, sin saber que los demás siempre estuvieron tan asustados como nosotros. Y me despido con unas palabras para esta chica que se ha reído hoy de mí: puede que me hayas fastidiado la mañana, pero me has solucionado una columna. Estamos en paz." Bárbara Alpuente

lunes, 1 de noviembre de 2010

E-book vs Treebook

Lo mio con los libros es enfermizo, quiero leerlos todos, arranco las páginas de las revistas que recomiendan alguno, entro en una librería y no sé cual elegir, me los llevaría todos, si no fuera por su elevadísimo precio. Esta semana he leído un artículo que hablaba de los e-book con testimonios de gente que alababa su grandísima capacidad (caben cientos de libros en formato PDF en una tarjeta monda y lironda), su ligereza, no dañan la vista, casi no consumen batería, etc....Amazon ya vende más libros en digital que en papel.

Y reconozco que me ha picado la curiosidad ¿sería capaz de leer en este nuevo formato? No voy a renegar de ello como hice con facebook, que ya he escarmentado (no hay más que ver mi perfil, actualizado al minuto - reconozco que estoy enganchada), pero muchas ventajas tiene que tener para compensar el tacto del papel, las ilustraciones (en este punto seguro que ganan en calidad), el subrayar una frase que te llega al alma, el poder dejar un marcalibros (en mi caso utilizo postales que luego dejo dentro, como señas de identidad).

Miro la librería del salón, mi mesilla, el bolso, el rincón de la cocina...siempre con libros, y pienso "Los tiempos cambian, seguiré siendo la última en hacerlo".